jueves, 12 de febrero de 2009

La cena, verdades y mitos sobre la 5ª comida del día

Actualmente, la cena se ha convertido en numerosas ocasiones en el único momento en el que las familias comen juntas. Nos reunimos alrededor de la mesa y mientras cenamos compartimos los avatares del día, charlamos y disfrutamos de un rato de relax después de una intensa jornada de trabajo.
Esta circunstancia puede hacer que nos relajemos demasiado y comamos en exceso. No hay que olvidar que esta es la comida más próxima a la hora de acostarse por lo cuál es preferible optar por un menú ligero. De hecho la mayoría de los protocolos dietéticos aconsejan no ingerir más de un 30% de todas las calorías diarias durante la cena.

Ya lo decían nuestros abuelos “De grandes cenas están las tumbas llenas” y aunque el dicho sea un poco exagerado, no deja de entrañar parte de verdad. Una alimentación equilibrada es uno de los pilares básicos de una vida sana. Es fundamental tener en consideración, no solamente los alimentos que ingerimos, si no también el número de comidas (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena) que realizamos y lo que consumimos en cada una de ellas. En base a esto hay que planear las comidas de manera que se garantice que nuestra dieta sea equilibrada y variada, y que aporte al organismo todos los nutrientes necesarios para su buen funcionamiento.

La idea de saltarse comidas al largo del día es un error. Si se está en ayuno muchas horas el organismo entiende que es necesario almacenar energía y empieza a trabajar de forma más lenta. Además llegarás hambriento a la hora de la cena y vas a comer mucho más de lo que es aconsejable y tu cuerpo necesita, lo que desequilibrará tu organismo y perturbará una noche se sueño tranquila y reparadora.

Para evitar todos estos inconvenientes, organízate y empieza bien el día: un buen desayuno (15-20% de la Necesidades Calóricas Diarias), un tentempié matinal (10-15% de las NCD), una comida completa (25-35% de las NCD), una merienda suave (5-10% de las NCD) y una cena ligera (20-30% de las NCD).

Asegúrate de que las primeras comidas del día sean proporcionalmente más abundantes que las demás para acompasarlo con el mayor requerimiento calórico que la actividad física de la jornada requiere. Además, es aconsejable cenar dos horas antes de acostarse y disminuir las raciones respecto a las de la comida.

Desde el Departamento de Nutrición de Corporación Dermoestética te sugerimos que a la hora de cenar empieces por comer un plato de sopa ligera tipo consomé, seguido de pescado cocido o a la plancha acompañado por ensalada o verduras. Alterna la carne y el pescado entre la comida y la cena y reserva los hidratos de carbono para las primeras horas del día. Termina con una pieza de fruta (evitando las más calóricas como el mango o los plátanos). Como alternativa ocasional a un completo menú de cuchillo y tenedor te aconsejamos platos de ensalada multivariadas, gazpachos, vichysoisse, fiambres ligeros tipo chopped o queso fresco, etc., seguido de una pieza de fruta.

Pero para establecer una dieta correcta nada mejor que acudir al especialista. Él te enseñará a comer de forma sana y conocer los alimentos que mejor se ajustan a tu organismo.



Corpoconsejos

- En casa o fuera, evita las comidas precocinadas y el “fast-food” y escoge siempre una comida más sana y tradicional.

- Por la noche evita los alimentos fritos, muy condimentados o salados, decántate por los asados, estofados, cocidos, etc.

- Las cantidades de pescado o carne deben ser adecuadas y proporcionales a las necesidades calóricas diarias (habitualmente de 80 a 120 gr. de carne y de 100 a 150 gr. de pescado por ración).

- El alcohol, el café y el chocolate tampoco son aconsejables.

- La fruta fresca es el postre ideal para terminar la cena.

- Siempre que puedas come acompañado/a, sentado/a en la mesa y en un entorno tranquilo y lo más agradable posible, evitando el sofá y la televisión como compañeros.

- Antes de acostarte, puedes beber un vaso de leche descremada para evitar el ayuno prolongado y mitigar la sensación de hambre.

No hay comentarios: