martes 10 de noviembre de 2009

Haz que tu hijo le diga adios al pañal.

Tu hijo se hace mayor y ha llegado el momento de quitarle el pañal. Te enfrentas a uno de los momentos más importantes de su crecimiento pero las dudas te asaltan y te preguntas una y otra vez cómo hacerlo. Es más sencillo de lo que parece, sigue los siguientes consejos y tendrás éxito en una de las etapas más estresantes de las madres primerizas.

¿A qué edad lo intento?
Al año y medio conviene empezar a familiarizar al niño con el orinal, el retrete y la sensación de humedad, quitándole el pañal a ratos y sentándole en el trono unos minutos. Felicítale si hace sus necesidades.
¿Orinal o adaptador?
Si prefiere el retrete, cómprale un adaptador. En el mercado existen modelos muy confortables.
El orinal debe resultarle cómodo. Déjalo siempre en el cuarto de baño para que se acostumbre a ese lugar.
No tires de la cadena inmediatamente: le gustará ver el regalo que ha dejado.
Quitarle el pañal durante el día.
El momento perfecto es a partir de los 2 años. Explícale que sólo lo va a llevar durante la siesta y de noche, y recuérdale que te avise si quiere ir al cuarto de baño. Para que todo sea más fácil para ambos, vístele con ropa cómoda.
¿Cuándo se lo quito de noche?
Entre los 15 y 30 días posteriores a habérselo retirado de día. Dale cierto margen porque todavía mojará la cama de vez en cuando. Procura que haga pis justo antes de irse a dormir, y deja una luz encendida por si tiene que levantarse de noche.

viernes 6 de noviembre de 2009

Evita la nariz congestionada de los niños.

Cuando los pequeños sufren de congestión nasal, no es conveniente utilizar bálsamos mentolados para ayudarlos a respirar.

Recientemente, el doctor Bruce Rubin, de la Escuela de Medicina de Carolina del Norte, explicó que estos ungüentos piede aumenta hasta en un 14% la secreción de moco, que se acumula en la tráquea y bloquea el paso del aire.

Los expertos sugieren el uso de soluciones fisiológicas que disuelven las mucosidades nasales ya
arrastran las sustancias que atacan la mucosa nasal que previene el paso de microorganismos dañinos.

La mayoria de las soluciones nasales están compuestas de agua y electrolitos. En algunos casos, contienen un agente lubricante para mantener el nivel óptimo de humedad en la mucosa.

Las soluciones fisiológicas disminuyen las molestias como irritación, resequedad y congestión nasal, y aumentan las barreras inmunológicas para prevenir enfermedades respiratorias.

Cocina segura para los niños.

Una zona peligrosa en la casa es la cocina, pero hoy en día existen todo tipo de artefactos para que la cocina no sea un peligro para nuestro retoño.

En primer lugar, debes instalar puertas protectoras que se puedan cerrar bien para mantener al bebé fuera de las zonas peligrosas.

Asegúrate de que la puerta protectora no tenga forma de “V” lo suficientemente amplia como para que tu bebé meta la cabeza. Este tipo de puertas de seguridad también facilitan una vía de escape en caso de incendio.

Coloca en la cocina también cerraduras de seguridad en puertas y alacenas que impidan que tu niño acceda a elementos punzocortantes, medicamentos, productos de limpieza, etc.

Para evitar lesiones y golpes, no olvides colocar protecciones de bordes, no sólo en la cocina sino en toda la casa. En la estufa pon también protectores de perillas para que el bebé no pueda moverlas.

Mantén los alimentos y bebidas calientes fuera de su alcance, así como la plancha y los cordones eléctricos. Ten siempre el número del médico o del servicio de urgencias y envenenamientos pegado en tu refrigerador.

Reduce calorías

Te ha pasado que aun comiendo poco y platos ligeros, ¿no consigues adelgazar ? La explicación puede estar en que prepares esas supuestas comidas bajas en calorías con los ingredientes equivocados.


Una simple ensalada puede ser a la vez un plato ligero y sano, o toda una bomba calórica. Y lo mismo puede ocurrir con un sándwich, una guarnición, un tentempié.


Guarniciones.Preferiblemente verdes: verduras frescas o cocidas, champiñones o setas, fruta o arroz integral si necesitas un extra de energía.


Evita las patatas fritas, la pasta, las patatas, los aros de cebolla rebozados, el guacamole…

lunes 26 de octubre de 2009

Dieta de las fresas para sentirte liviana.

La fresa es una fruta rica en antioxidantes y es muy rica, si tu la consumes te ayudará a sentirte más ligera, ya que es diurética y rica en fibrá.

Sí tu consumes 100 gramos de fresas solo te estarias consumiendo 30 calorias y puedes además estar disfrutando de los beneficios que esta fruta te puede proporcionar. Con la dieta de la fresa descongestionarás tu circulación venosa y purificarás tu hígado de los excesos.

Las fresas son diuréticas y facilitan la eliminación del ácido úrico con la orina. Debido a su riqueza en fibra vegetal, facilitan el tránsito renal, descongestionan la circulación venosa y purifican tu hígado de los excesos.

Se recomienda esta dieta sólo 2 veces por semana, por lo que no sentirás una absoluta saciedad de esta fruta, como sucede con otras dietas de frutas específicas.

Dieta de la fresa:

Desayuno:
1 vaso de zumo de naranjas recién exprimido.
1 vaso de leche de soja con 2 cucharadas soperas de germen de trigo.
5 fresas frescas.

Comida:
Primer plato:Ensalada multicolor (ingredientes para 1 ración: 1 tomate, media zanahoria, 2 cucharadas soperas de maíz tierno, unas hojas de berro, lombarda, 4 aceitunas, 1 cucharada sopera de aceite y sal).
Segundo plato: Arroz integral con espinacas y alcachofas.
Merienda:
Opción 1: fresas (10 unidades) con nueces (2 unidades) sin cáscara, con 1 cucharadita de miel.
Opción 2: Macedonia de frutas. Media porción de las siguientes frutas: pera, manzana, naranja y 5 fresas. Trocear las frutas y añadir el zumo de naranja.

Cena:
Primer plato: 1 taza de caldo depurativo de verduras: preferentemente cebolla y apio sin sal con zumo de limón. Este caldo se puede beber durante el día en lugar de agua.
Segundo plato: Patatas asadas al horno. Espolvorear con ajo, sal y aceite, y cocinarla hasta que esté dorada. Servir adornada con perejil.
Postre: 5 fresas o batido de fresa con leche de soja.

La dieta de los colores.

El secreto para lograr un cuerpo estupendo está en comer frutas y verduras de todos los colores .
Además de su alto contenido en vitaminas, minerales y fibra, contienen fitoquímicos y fitonutrientes que les aportan el color y cuidan nuestra salud.

Pero para bajar de peso hay que reducir la ingesta de calorías .

Aunque los vegetales tengan bajo contenido calórico, no significa que podamos comerlos sin limitación. Lo correcto sería de siete a nueve raciones diarias, o sea, frutas en trozos: media taza; enteras: una pieza como una pelota de tenis; zumos: un vaso; verduras: media taza; ensalada de hojas: un bol.

Comidas principalesEl 80%: frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y setas. El resto, proteína animal (pollo,pavo, pescados y clara de huevo) y vegetal (soja).

TentempiésTambién es importante que incluyan proteínas porque, además de favorecer la formación de masa muscular, sacian.

Azúcar y grasaSólo de los buenos: hidratos de carbono complejos de frutas, cereales y verduras.Y aguacate y aceite de oliva.

Verduras y frutasLas primeras tienen menos calorías.De las frutas toma ciruela, melón, albaricoque fresa,pomelo, piña y kiwi.

Hierbas y especiasDisparan el metabolismo, reducen el apetito –como la canela– y estimulan el tránsito intestinal.

Té verdeReduce la absorción de la grasa y previene su acumulación en el cuerpo.

domingo 18 de octubre de 2009

Haz que a tu hijo le guste el pescado.

Por lo regular el pescado es uno de los platillos que no le gusta a los niños. Les resulta aburrido, difícil de comer, tal vez encuentran su sabor demasiado fuerte. El pescado les ayuda a crecer, les mantiene en forma, cuida su corazón, alimenta su cerebro, por eso es fundamental en la alimentación de los niños.

Enseñales a tus hijos a comer pescado para lograrlo sigue los siguientes consejos:

Muchos pequeños no saben distinguir entre las diferentes especies de pescado. Una buena solución es mostrarles la gran variedad de pescados que pueden comer y los distintos sabores de cada uno de ellos.

Hay que tratar de demostrarles que comer pescado también puede ser divertido. Para conseguirlo, puedes elaborar recetas de pescado un poco más creativas, con colores vivos y formas nuevas.

Las espinas suelen ser el principal freno para que los más pequeños coman pescado. Así pues, es mejor empezar con piezas como filetes o lomos sin espinas ni piel o pescado en conserva. Así, son recomendables, por ejemplo, el lenguado, la dorada, el rape, la merluza.

Dejarles colaborar en la elaboración de las recetas te ayudará a conseguir que le pierdan el miedo al pescado y vean la hora de la comida como un momento divertido e importante de su día.