viernes, 2 de enero de 2009

Hefesto - Mitología Griega

En la mitología griega, Hefesto es hijo de Zeus y de Hera, aunque algunos sostienen que era hijo sólo de Hera, quien lo habría engendrado sola como venganza porque Zeus había hecho lo propio para procrear a Atenea. En la mitología romana es conocido como Vulcano.

Algunas leyendas sostienen que su madre Hera lo expulsó del Olimpo debido a que era cojo y deforme, otras que fue su padre Zeus quien lo arrojó a causa de una conspiración de Hera y Hefesto para derrocarlo. Sea de una forma o de otra, su cuerpo cayó al mar donde dos nereidas, Tetis y Eurínome lo recogieron y lo cuidaron en la isla de Lemnos hasta que creció.

Tomando como base la arcilla creó a la primera mujer, que recibió por nombre Pandora.

Hefesto fue creciendo y se hizo un hábil artesano en la elaboración del hierro y otros metales. Se creía que el taller de Hefesto estaba situado bajo el Etna. Hefesto, usando sus conocimientos, elaboraba para sus madres adoptivas hermosas joyas. Sucedió que Tetis, una de ellas, acudió a una fiesta en el Olimpo, luciendo una preciosa joya que había sido confeccionada por Hefesto, el adorno despertó la envidia de la diosas, especialmente de Hera, quien obtuvo de Tetis el nombre del orfebre. Hera pidió a Hefesto que regresara al Olimpo, deseo que no obtuvo, a pesar de los ruegos que Tetis y los dioses hicieron a Hefesto, entonces intervino el dios Dionisio, quien mediante una pócima logró la promesa de Hefesto de acudir a la llamada de Hera. No obstante el dios de la fragua quedó contrariado por la palabra dada en contra de su verdadera voluntad, por lo que envió a Hera un trono de oro del cual, una vez que se hubo sentado, su madre no pudo levantarse, así que Hefesto, dueño de la situación, impuso severas condiciones para regresar al hogar de los dioses, una de las cuales fue contraer matrimonio con Afrodita, diosa del amor.

Sin embargo, Afrodita le fue infiel a Hefesto por su amores con Ares, el dios de la guerra, cuando Hefesto tuvo noticia de estas relaciones, preparó una trampa: tejió una red de plata casi invisible y la colocó sobre la cama donde iban a yacer Ares y Afrodita. Hesiodoto cuenta que el suceso fue motivo de gran algarabía en el Olimpo.

Hefesto es representado como un hombre feo, sudoroso, con la barba desaliñada, el pecho descubierto, siempre trabajando en la fragua. Zeus lo nombró dios del fuego. Elaboró el collar que regaló a Hermione, el cetro de Agamenón y los autómatas que trabajaban en su fragua.

Los hijos de Hefesto fueron Crecops, Erictonio, que creó los carros para ocultar la deformidad de sus piernas y el bandido Caco.

Hades - Mitología Griega

"En la mitología griega, el dios del inframundo Hades (el "invisible") era un hijo del Titán Cronos y Rea. Tenía tres hermanas mayores, Hestia, Deméter y Hera, así como dos hermanos menores, Poseidón y Zeus. Juntos constituían la mitad de los dioses olímpicos.

Cronos, temiendo que sus hijos al crecer le destronasen, los devoraba al nacer, con la excepción de Zeus y, según algunos relatos, Hera. Tras hacerse adulto, Zeus logró obligar a su padre a que regurgitase a sus hermanos. Tras ser liberados, los seis jóvenes dioses, junto con los aliados que fueron capaces de lograr, desafiaron el poder de sus padres y tíos en la Titanomaquia, una guerra de dioses que duró diez años y terminó con la victoria de los jóvenes. Tras esta victoria Hades y sus dos hermanos menores, Poseidón y Zeus, echaron a suertes los reinos a gobernar. Zeus se quedó con el cielo, Poseidón con los mares y Hades recibió el inframundo, el reino invisible al que los muertos van tras dejar el mundo. Metafóricamente, cada uno recibió un objeto: Zeus una lanza de truenos, Poseidón un tridente y Hades un casco que proporcionaba invisibilidad al que lo llevara.

Hades obtuvo su consorte definitivo, Perséfone, mediante artimañas, en una historia que conectaba los antiguos misterios eleusinos con el panteón olímpico. En muchos de los tratados de mitología griega no se afirma que Hades y Perséfone tuvieran descendencia. Sin embargo, en otros se dice que son los padres de las Erinias: Tisífone, Mégara y Alecto.

Hades reinaba sobre los muertos, con la ayuda de demonios sobre los que tenía completa autoridad. Prohibió estrictamente a sus súbditos abandonar sus dominios, y se enfurecía bastante cuando alguien intentaba abandonarlos, o si alguien intentaba robarle alguna de sus presas.

Aparte de Heracles, las únicas personas vivas que se aventuraron en el Inframundo fueron todas héroes: Er, Odiseo, Eneas y Teseo. Ninguno de ellos estuvo especialmente satisfecho con lo que presenciaron en el reino de los muertos. En particular, el héroe de la guerra de Troya Aquiles, a quien Odiseo se encontró en el Hades (aunque algunos creen que Aquiles habita en las Islas de la Bendición), dijo:

"No me hables con dulzura de la muerte, glorioso Odiseo. Preferiría servir como mercenario a otro antes que ser el señor de los muertos que han perecido."
—Alma de Aquiles a Odiseo. Homero, La Odisea 11.488


Culto
Hades era un personaje temible para aquellos que aún vivían. Sin prisa por encontrarse con él, eran reticentes a prestar juramentos en su nombre. Para muchos, simplemente decir la palabra "Hades" ya era espantoso. De esta forma, se buscó un eufemismo para usar. Dado que los minerales preciosos venía de las profundidades de la tierra (es decir, del "inframundo" gobernado por Hades), se consideraba que tenía también el control de éstos, y se referían a él como Ploutos, "riqueza" en griego. Esto explica el nombre que le dieron los romanos: Plutón. Sófocles explicaba el hábito de referirse al Hades como "el rico" con estas palabras: "el sombrío Hades se enriquece con nuestros suspiros y lágrimas". Además, se le llamaba Climeno ("tristemente célebre"), Eubuleo ("buen consejero") y Polidegmon ("que recibe muchos").

Aunque era un Olímpico, pasaba la mayor parte del tiempo en su oscuro reino. Formidable en la batalla, probó su ferocidad en la famosa Titanomaquia, la batalla que enfrentó a los Olímpicos con los Titanes y estableció el gobierno de Zeus.

Debido a su personalidad oscura y morbosa no era especialmente apreciado por los dioses ni por los mortales. Su carácter es descrito como "virulento e inexorable" y de todos dioses él era con mucho el más odiado por los mortales. No era, sin embargo, un dios malvado, pues aunque era severo, cruel y despiadado, era no obstante justo. Hades gobernaba el Inframundo y por ello era con mucha frecuencia asociado con la muerte y temido por los hombres, pero no era la Muerte: la personificación real de ésta era Tánatos.

Cuando los griegos oraban a Hades, golpeaban sus manos con fuerza contra el suelo para asegurarse de que pudiera oírles. Animales negros, como ovejas, le eran sacrificados, y se cree que en algún momento incluso se le ofrecieron sacrificios humanos. La sangre de los sacrificios a Hades goteaba a un pozo para que pudiera llegar a él. La persona que ofrecía el sacrificio tenía que apartar su cara. Cada cien años se celebraban festivales en su honor, llamados los Juegos Seculares.

El arma de Hades era un cetro de dos puntas, que usaba para destrozar todo lo que se cruzase por su camino o no fuera de agrado, igual que Poseidón hacía con su tridente. Esta enseña de su poder era un bastón con el que conducía las almas de los muertos hasta el mundo inferior.

Sus pertenencias identificativas incluían un famoso casco, que le dieron los Cíclopes y que hacía invisible a cualquiera que lo llevase. Se sabía que a veces Hades prestaba su casco de la invisibilidad tanto a dioses como a hombres (como a Perseo). Su carro oscuro, tirado por cuatro caballos negros como el carbón, siempre resultaba impresionante y pavoroso. Sus otros atributos ordinarios eran el narciso y el ciprés, la Llave del Hades y Cerbero, el perro de tres cabezas. Se sentaba en un trono de ébano.

Dis Pater
En la mitología romana, el dios Dis Pater ("el padre rico") era una deidad del inframundo posteriormente absorbida por Plutón, el Hades romano. Cada cien años, unos festivales llamados Juegos Tarentinos (Ludi Tarentini) eran celebrados en su nombre.

Se le consideraba el ancestro de los galos.

Alternativamente, se le llamaba Dispater o simplemente Dis.


Hades en el arte
Hades es raramente representado en el arte clásico, salvo en el Rapto de Perséfone.


Hades en la mitología griega

Perséfone
La consorte de Hades, y reina arcaica del Inframundo por derecho propio, antes de que los Olímpicos helénicos se estableciesen, era Perséfone, presentada por los griegos como hija de Zeus y Deméter. Perséfone no se sometió a Hades voluntariamente, sino que fue secuestrada por éste un día mientras cogía flores con sus amigas. Incluso Zeus fue incapaz de rescatarla del Inframundo cuando su madre, Deméter, le pidió ayuda en su nombre.

Finalmente se alcanzó un acuerdo, con el dios mensajero Hermes haciendo de mediador: Perséfone pasaría la mitad del año con su madre, la diosa de la cosecha, y la otra mitad con Hades. (Otra versión situaba a Perséfone con Hades durante dos tercios del año y con Deméter sólo un tercio.) Los griegos creían que mientras Perséfone estaba con Hades, su madre la echaba tanto de menos que retiraba sus dones del mundo y venía el invierno. En la primavera, cuando Perséfone se reunía con su madre, Deméter hacía que la cosas crecieran de nuevo.

Orfeo y Eurídice
Hades sólo mostró clemencia una vez. Debido a que la música de Orfeo era tan arrebatadoramente triste, permitió que éste se llevase a su esposa, Eurídice, de vuelta al mundo de los vivos con la condición de que ella caminase tras él y él nunca intentase mirarla a la cara hasta que estuviesen en la superficie. Orfeo accedió pero no pudo cumplir las condiciones y perdió a Eurídice para siempre.

Leuce y Mente
Como su hermano Zeus y otros dioses antiguos, Hades no era el más fiel de los maridos. Persiguió y amó intensamente a la hermosísima ninfa infernal Mente. Una vez, su esposa Perséfone los encontró juntos y, presa de un ataque de celos, lanzó furiosa a la ninfa al suelo y la pisoteó. Hades transformó sus restos en la planta de la menta para que Perséfone no pudiera tomar más represalias contra ella.

Así mismo, la ninfa Leuce, a quien también había violado, fue metamorfoseada tras su muerte natural por Hades en un álamo blanco.

Teseo y Piritoo
Hades encarceló a Teseo y Piritoo, quienes habían prometido desposar a hijas de Zeus. Teseo eligió a Helena, la secuestró con la ayuda de Piritoo y decidió retenerla hasta que tuviese la edad de casarse. Piritoo eligió a Perséfone. Dejaron a Helena con la madre de Teseo, Etra, y viajaron al inframundo, reino de Perséfone y su marido, Hades. Éste fingió ofrecerles hospitalidad y preparó un banquete. Tan pronto como la pareja se sentó, las serpientes se enroscaron en torno a sus pies, atrapándolos. Teseo fue finalmente rescatado por Heracles.

Heracles
El último de los doce trabajos de Heracles fue capturar a Cerberos. Primero viajó a Eleusis para ser iniciado en los misterios eleusinos. Hizo esto para absolverse a sí mismo de la culpa por haber matado a los centauros y para aprender cómo entrar y salir vivo del inframundo. Encontró la entrada al inframundo en Tanaerum. Atenea y Hermes le ayudaron en la ida y vuelta del Hades. Heracles pidió permiso a Hades para llevarse a Cerberos. Hades accedió siempre que Heracles no le hiciese daño, aunque en algunas versiones, Heracles disparó una flecha a Hades. Cuando Heracles arrastró al perro fuera del Hades, pasaron por la cueva Aquerusia."

Deméter - Mitología Griega

"Deméter, o Demetra, ("diosa madre" o "madre de la cebada") es la diosa griega de la agricultura, nutricia pura de la tierra verde y joven, vivificador ciclo de la vida y la muerte, y protectora del matrimonio y la ley sagrada. Se la venera como la "portadora de las estaciones" en himno homérico, un sutil signo de que era adorada mucho antes de la llegada de los Olímpicos. Ella y su hija Perséfone también eran las figuras centrales de los misterios eleusinos que precedieron al panteón Olímpico.

Se suele confundir a Deméter con Gaia o Rea, y con Cibeles. El epíteto de la diosa revela lo amplio de sus funciones en la vida griega. Deméter ("madre del grano" o "madre de la tierra") y Coré ("doncella del grano") se solían invocar como to theo ("Las Dos Diosas"), y así aparecían en las inscripciones en griego lineal B del Pylos micénico en tiempos pre-helénicos. Una conexión con los cultos a diosas de la Creta minoica es bastante probable.

En diversos contextos, se invoca Deméter con diversos epítetos:

Potnia ("señora") en el Himno homérico a Deméter.
Cloe ("el brote verde", Pausanias 1.22.3), dados sus poderes de fertilidad y eterna juventud.
Anesidora ("dadora de dones" de la tierra, Pausanias 1.31.4), como Deméter.
Malophoros ("portadora de manzanas" o "portadora de ovejas", Pausanias 1.44.3).
Cidaria (Pausanias 8.13.3).
Ctonia ("de la tierra", Pausanias 3.14.5).
Erinia ("implacable", Pausanias 8.25.50).
Lusia ("baño", Pausanias 8.25.8).
Termasia ("calidez", Pausanias 2.34.6).
Cabiria, un nombre pre-helénico de significado incierto.
Tesmófora ("dadora de hábitos" o incluso "legisladora"), un papel que la enlaza a la aún más antigua diosa Temis. Este título estaba conectado con el de Tesmoforia, una fiesta ateniense de rituales secretos exclusivamente femeninos relacionados con las costumbres nupciales.
En honor a Deméter de Misia se celebraba una fiesta de siete días en Pellene, Arcadia (Pausanias 7.27.9). Pausanias visitó el santuario de Deméter en Misia en su viaje de Micenas a Argos, pero todo los que puso conseguir para explicar el arcaico nombre fue un mito de un misio epónimo que veneraba a Deméter.

Los sitios de culto a Deméter más importantes no se concentraban en ninguna región concreta del mundo griego: Eleusis, en Sicilia, Hermione, en Creta, Megara, Celeae, Lerna, Aegila, Muniquia, Corinto, Delos, Priene, Acragas, Iasos, Pérgamo, Selino, Tegea, Thorikos, Dion, Lykosoura, Mesembria, Enna, Samotracia.

Se asociaba a Deméter con la diosa romana Ceres. Cuando se le dio a Deméter un genealogía, se dijo que era hija de Cronos y Rea, y por tanto hermana mayor de Zeus. A sus sacerdotisas se les daba el título de Melisas.

Deméter enseñó a la humanidad las artes de la agricultura: sembrar de semillas, arar, recolectar, etcétera. Era especialmente popular entre la gente del campo, en parte porque eran los beneficiarios más directos de su ayuda, y en parte porque eran más conservadores a la hora de guardar las viejas costumbres. De hecho Deméter era fundamental en la antigua religión de Grecia. Reliquias propias de su culto, como cerdos votivos de arcillas, se fabricaban en el Neolítico. En la época romana, aún se sacrificaba una marrana a Ceres cuando había una muerte en la familia, para purificar la casa.

Deméter y Poseidón
Los nombres de Deméter y Poseidón aparecen unidos en las inscripciones en griego lineal B halladas en Pylos (Micenas). Deméter era la provechosa tierra, y podría haber tenido la naturaleza de una espiga, o bien de una fecunda yegua. Poseidón (cuyo nombre significa "consorte de la diosa") persiguió una vez a Deméter, en su forma original de diosa-yegua. Ella se resistió a Poseidón, pero no pudo ocultar su origen divino entre los caballos del Rey Oncos. Poseidón se transformó en potro y la cubrió. Deméter se puso literalmente furiosa ("Deméter Erinias") por este asalto, pero lavó su ira en la río Ladon ("Deméter Lusia"). Le dio a Poseidón una hija, cuyo nombre podría no haberse pronunciado fuera de los misterios eleusinos, y un corcel de negras crines llamado Arión. En Arcadia, se había adorado históricamente a Deméter como una deidad con cabeza de caballo.

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Deméter y Perséfone
El mito fundamental de Deméter, que constituye el corazón de los misterios eleusinos, es su relación con Perséfone, su hija y ella misma de joven. En el panteón Olímpico, Perséfone fue consorte de Hades (Plutón para los romanos, dios de los infiernos). Perséfone se convirtió en diosa del infierno cuando Hades la secuestró en la tierra y le llevó al infierno. Había estado jugando con algunas ninfas (o Leucipe) a quienes Deméter convirtió en Sirenas como castigo por no haber intervenido. La vida se paralizó mientras la deprimida Deméter (diosa de la tierra) buscaba a su hija perdida (descansando en la piedra Agelasta). Finalmente, Zeus no pudo aguantar más la agonía de la tierra y obligó a Hades a devolver a Perséfone, enviando a Hermes para rescatarla. Pero antes de liberarla, Hades la engañó para que comiese seis semillas de granada, que la obligaban a volver seis meses cada año. Cuando Deméter y su hija estaban juntas, la tierra florecía de vegetación. Pero durante seis meses al año, cuando Perséfone volvía a los infiernos, la tierra se convertía de nuevo en un erial estéril. Fue durante su viaje para rescatar a Perséfone del inframundo cuando Deméter reveló los misterios eleusinos. En una versión alternativa, Hécate rescató a Perséfone.

La historia de Deméter y Perséfone es a veces interpretada como una alegoría del tiempo de la germinación de los granos, cuando Perséfone estaba oculta con Hades, y la explosión de vida de la primavera y verano, cuando Perséfone acudía junto a su madre.

Mientras Deméter buscaba a su hija, habiendo tomado la forma de una mujer anciana llamada Doso, recibió la hospitalaria bienvenida de Celeo, el rey de Eleusis en Ática (y también de Phytalus). Celeo le pidió que cuidase de Demofonte y Triptolemo, los hijos que había tenido con Metanira. Como regalo a Celeo por su hospitalidad, Deméter planeó hacer inmortal a Demofonte, alimentándolo con leche durante el día y acostándolo desnudo sobre carbones al rojo vivo por la noche en la chimenea del hogar familiar. No pudo completar el ritual porque Metanira le interrumpió asustada una noche. En su lugar, Deméter decidió enseñar a Triptolemo el arte de la agricultura, a partir de él el resto de Grecia aprendió a plantar y segar cultivos. Triptolemo cruzó el país volando en un carro alado mientras Deméter y Perséfone cuidaban de él, ayudándole a completar su misión de educar a Grecia entera en el arte de la agricultura.

Más tarde, Triptolemo enseñó a Linco, rey de Escitia, las artes de la agricultura, pero éste rehusó enseñarlas a sus súbditos, y trató de matar a Triptolemo. Deméter le transformó en un lince.

Se solía retratar a Deméter subida a un carro, y asociada con frecuencia a imágenes de la cosecha, incluyendo flores, fruta, y grano. A veces se la pintaba también con Perséfone.

Normalmente no se retrata a Deméter con un consorte. La excepción de Yasón, el joven de Creta que yació en un campo arado, y fue sacrificado más tarde. Según la mitografía Olímpica por un celoso Zeus con un rayo, pero que el mito se sitúe los hechos en Creta es un indicio de que los helenos sabían que este suceso le ocurrió a una Deméter más antigua.

Deméter puso a Aetón, el dios de la hambruna, en las tripas de Erisicton, haciendo que estuviese permanentemente hambriento, como castigo por cortar árboles en una arboleda sagrada."

Atenea - Mitología Griega

"En la mitología griega, Atenea, también transliterada Atena y equivalente a la fenicia Onga, era la diosa de la sabiduría, la estrategia y la guerra, asociada por los romanos con su diosa etrusca Minerva. Es atendida por un búho, lleva el escudo de piel de cabra llamado égida que le dio su padre y está acompañada por la diosa de la victoria, Niké. Atenea es una diosa guerrera armada, nunca una niña, y siempre virgen (parthenos). El Partenón de Atenas (Grecia) es su templo más famoso. Nunca tuvo consortes ni amantes. Según Herodoto, Atenea era una diosa de origen bereber.

Palas es a veces considerado su padre, de ahí el epíteto Palas Atenea.

Historia
Atenea era ya una diosa en el Egeo antes de la llegada de los griegos. Su nombre deriva de una capa lingüística prehelénica anterior a los micenos y su nombre auténtico se ha perdido. Atenea está asociada con Atenas, un nombre plural dado que era el lugar donde presidía su hermandad, las Athenai, en tiempos anteriores.

En el partenón olímpico, Atenea fue rehecha como la hermana favorita de Zeus, nacida de su cabeza, la culminación de su ascendencia olímpica sobre la Gran Diosa matriarcal de la cultura anterior. Existen varias versiones de su nacimiento. En una, Zeus yació con Metis, la diosa del pensamiento astuto, pero temió inmediatamente las consecuencias. Había sido profetizado que Metis alumbraría hijos más poderosos que el propio Zeus. Para impedir tan graves consecuencias, Zeus transformó a Metis en un mosca y se la tragó inmediatamente después de yacer con ella. Pero fue demasiado tarde: Metis ya había concebido un hijo, e inmediatamente empezó a fabrica un casco y una túnica para su hija nonata. El martilleo que provocaba mientras hacía el casco causó a Zeus mucho dolor y Prometeo, Hefestos, Hermes o Palemón (según la fuente consultada) partió en dos la cabeza de Zeus con un hacha minoica de doble hoja (labrys). Atenea saltó de la cabeza de Zeus, adulta y armada, y Zeus no quedó peor tras esta experiencia. Según Homero, Atenea sigue en jerarquía a Zeus, de quien fue hija predilecta.

Atenea era la protectora del arte de tejer y otras manualidades, la sabiduría y la batalla. A diferencia de Ares, que era muy temperamental y poco fiable en la batalla, el domino de Atenea era la estrategia y las tácticas. Habiéndose puesto del lado de los griegos en la guerra contra Troya, Atenea ayudó al astuto Odiseo en su viaje a casa.

Atenea es la diosa consejera y protectora de la ciudad y de las instituciones políticas. Introdujo en el Ática el olivo como símbolo de la civilización.


Atenea en el arte
Atenea es retratada clásicamente vistiendo una armadura completa con casco, llevando una lanza y un escudo con la cabeza de la gorgona Medusa, el Gorgoneion, engastada en él. Es en esta postura como estaba representada en la famosa estatua de oro y marfil de Fidias, actualmente perdida, en el Partenón de la Acrópolis ateniense. Atenea es también representada frecuentemente con un búho (un símbolo de sabiduría) posado en uno de sus hombros.

En anteriores retratos arcaicos de Atenea en vasijas pintadas, la diosa conserva algunos de sus rasgos minoicos, como grandes alas de pájaro.


Apelativos
En interesante advertir que, mientras el epíteto homérico glaucopis para Atenea suele traducirse como "de ojos brillantes", éste deriva de glaux, "búho", el pájaro que ve de noche y está estrechamente relacionado con la diosa de la sabiduría: en imágenes arcaicas, se la suele representar con un búho posado en su cabeza.

En su papel de jueza de Orestes en el juicio por la muerte de su madre, Clitemnestra (que éste ganó), Atenea consiguió el epíteto de Atenea Areia.

Atenea era con frecuencia asociada con la diosa local egina, Afea. Tenía el epíteto Atenea Ergane como la protectora de los artesanos.

Era a veces llamada con el epíteto Palas Atenea. Palas era una figura ambigua, a veces varón y a veces hembra, nunca imaginada separada de Atenea. Ésta mató a Palas por error, y desde entonces llevó siempre su piel de cabra contorneada de serpientes ctónicas, como la égida protectora.

Con el epíteto Atenea Partenos ("virgen"), Atenea era adorada en el Partenón. Con el epíteto Atenea Promacos dirigía la batalla. Con el epíteto Atenea Polias ("de la ciudad"), Atenea era la protectora de Atenas y la Acrópolis.


Episodios

Erictonio
Según Apolodoro, Hefestos intentó violar a Atenea pero no lo logró. Su semen cayó al suelo, y Erictonio nació de la tierra. Atenea crió entonces al bebé como una madre adoptiva. Alternativamente, el semen cayó en la pierna de Atenea, y éste lo limpió con un trozo de lana que tiró al sueño. Erictonio surgió de la tierra y la lana. Otra versión dice que Hefestos quería que Atenea se casase con él, pero que desapareció en el lecho nupcial, y Hefestos terminó eyaculando en el suelo. Atenea dio al bebé dentro de una pequeña caja a tres hermanas, Herse, Pandrosa y Aglauro, advirtiéndoles que nunca la abriesen. Aglauro y Herse abrieron la caja, que contenía al infante y futuro rey Erictonio. La vista hizo que enloquecieran y se arrojaron desde la Acrópolis.

Una versión alternativa de la misma historia es que mientras Atenea había ido a traer una montaña para usarla en la Acrópolis, las dos tercas hermanas abrieron la caja. Un cuervo vio cómo lo hacían y voló a decírselo a Atenea, quien montó en cólera y dejó caer la montaña (actualmente, el monte Likavitos). Otra vez más, Herse y Aglauro se volvieron locas y se tiraron a un acantilado, muriendo.

Erictonio se convertiría más tarde en rey de Atenas y llevaría muchos cambios beneficiosos a la cultura ateniense. Durante su reinado, Atenea lo protegió con frecuencia.


Atenas
Atenea compitió con Poseidón por se la deidad protectora de Atenas. Ambos acordaron que cada uno haría un regalo a los atenienses y que éstos elegirían el que prefiriesen. Poseidón golpeó el suelo con su tridente e hizo brotar una fuente, pero su agua era salada y por tanto no muy útil, mientras que Atenea ofreció el primer olivo domesticado. Los atenienses (o mejor dicho su rey, Cecrops) escogieron el olivo y con él a Atenea como patrona, pues el árbol daba madera, aceite y alimento. Se cree que esta historia alude a un enfrentamiento entre los habitantes de la época micénica y los inmigrantes posteriores. Resulta interesante advertir que en su culmen Atenas fue una importante potencia marítima, llegando a derrotar a la flota persa en la batalla de Salamina cerca de la isla Salamina en 480 adC. Atenea fue también la diosa protectora de otras ciudades, notablemente Esparta.


Aracne
Una mujer llamada Aracne alardeó en cierta ocasión de ser mejor tejedora que Atenea, la diosa de la tejeduría. Atenea se le apareció disfrazada como una anciana y le dijo que se arrepintiese de su hubris, pero en lugar de hacerlo Aracne desafió a Atenea a un concurso. La anciana se quitó su disfraz y empezó el concurso. Atenea tejió una representación del conflicto con Poseidón acerca de Atenas, mientras que Aracne tejió una representación de las muchas hazañas de Zeus. Atenea se enfureció por la habilidad de Aracne (el concurso nunca llegó a decidirse) y su elección de tema, y con un toque la llenó de una tremenda culpabilidad. Aracne intentó matarse y Atenea la convirtió en la primera araña.


Perseo y Medusa
Atenea guió a Perseo a eliminar a Medusa, un peligroso vestigio intacto del viejo orden preolímpico, y fue recompensada con espeluznante trofeo que convertía a los hombres en piedra, para su escudo.


Heracles
Atenea enseñó a Heracles cómo despellejar al león de Nemea, usando las propias garras del león para cortar su gruesa piel. La piel del león se convirtió en la prenda característica de Heracles, junto con el mazo de madera de olivo que usaba en la batalla. Atenea también ayudó a Heracles en algunos otros trabajos.

También ayudó a Heracles a derrotar a los pájaros de Estinfalo, junto con Hefestos.


Tiresias y Cariclo
Atenea cegó a Tiresias después de que éste se la hallase bañándose desnuda. Su madre, Cariclo, le suplicó que deshiciera la maldición, pero Atenea no podía, y a cambio le dio el don de la profecía.


Miscelánea
Atenea (Minerva) es el tema de la moneda conmemorativa 1915-S Panamá-Pacífico de 50 dólares. Con 2,5 onzas troy (78 g) de oro, es la mayor moneda (en peso) jamás acuñada por los Estados Unidos. Fue la primera moneda de 50 dólares acuñada y no se produjo ninguna mayor hasta las monedas de platino de 100 dólares de 1997. Por su puesto, en términos de valor nominal ajustado, la de 1915 es la mayor denominación jamás emitida por Estados Unidos.

Una réplica a tamaño real del Partenón fue erigida en Nashville (Tennesse, Estados Unidos), ciudad conocida como la Atenas del Sur, durante cerca de un siglo. En 1990, se añadió una gran réplica de la estatua de la diosa de Fidias, de uno 12,5 m de alto y bañada en oro.

Junto con Phevos, Atenea fue la mascota de los Juegos Olímpicos de verano de 2004 en Atenas."

Artemisa - Mitología Griega

"En la mitología griega, Artemisa ("moda") es la hija de Zeus y Leto y la hermana gemela de Apolo. En la mitología romana era conocida como Diana. En la mitología etrusca, tomaba la forma de Artume.

Adoración
Era la diosa lunar virgen de la caza, los animales salvajes, la curación, las tierras salvajes, la castidad y paradójicamente los partos (era adorada como una diosa de la fertilidad y los partos principalmente en las ciudades), pues ayudó a su madre el parto de su gemelo. Al principio de su desarrollo, era identificada con Hécate, la feroz diosa primigenia preolímpica. Más tarde pasó a estar más identificada con Selene, a la que terminó suplantando, como diosa lunar que complementaba a la identificación de su gemelo con Helios (a quien también suplantó) como dios solar. Artemisa también asimiló a Cariatis (Caria).

Sus sacerdotisas era designadas con el título de Melisa.

Artemisa no era demasiado adorada en la mayoría del continente griego. En Asia Menor, sin embargo, era una deidad importante. En Roma fue muy venerada en el monte Tifata cerca de Capua y en los bosques sagrados (tales como Aricia, Lacio). Su sumo sacerdote vivía en Aricia, y este título se pasaba a la persona que era capaz de matarlo con una rama tomada de un árbol del bosque.

Los festivales en honor de Artemisa incluían la Brauronia, celebrada en Braurón, y el festival de Artemisa Ortia en Esparta.

Las jóvenes era iniciadas en el culto de Artemisa en la pubertad. Sin embargo, antes del matrimonio (un acontecimiento en el que tenía poco que decir, y que se celebraba poco después de la pubertad), se les pedía que dejasen todos los complementos de la virginidad (juguetes, muñecos, mechones de su pelo) en un altar a Artemisa.


Diana
Diana era adorada en un templo del monte Aventino, principalmente por los ciudadanos de clases más bajas y por los esclavos, que podían pedir y recibir asilo en sus templos.

Era venerada en un festival celebrado el 13 de agosto.

Su nombre puede proceder de diviana ("la brillante").


Artemisa en el arte
En el arte, Artemisa era típicamente retratada con una media luna sobre su cabeza y con su arco y sus flechas, creados por Hefestos y los Cíclopes. Estas flechas, en contraste con su papel como diosa de los partos, se decía que eran la causa de la muerte de las mujeres en los alumbramientos. Otra contradicción es que era una diosa de la curación que trajo la lepra, la rabia y la gota.

En Éfeso, el templo de Artemisa llegó a ser una de las siete maravillas del mundo. En Éfeso, y en el resto de Asia Menor, era adorada principalmente como una diosa de la tierra y la fertilidad, semejante a Cibeles, y a diferencia de lo que ocurría en el continente griego. Allí las estatuas muestran a Artemisa con su arco y sus flechas, mientras que las estatuas de Asia Menor la muestran con nódulos en su pecho que se creen que son múltiples pezones, pechos o testículos de toros sacrificados.


Apelativos
Como Agrotera, Artemisa era especialmente considerada como la diosa protectora de los cazadores. Era también con frecuencia asociada con la diosa egina local, Afea. Como Potnia Theron, era la protectora de los animales salvajes (Homero usó este título). Como Kourotrophos, era la niñera de los jóvenes. Como Loquia, era la diosa de los partos y las comadronas. A veces es conocida como Cintia, por su lugar de nacimiento en el monte Cinto en Delos. En ocasiones también usaba el nombre de Febe, la forma femenina de la de su hermano Apolo, Febo.


Nacimiento
Cuando Hera descubrió que Leto estaba embarazada y que su marido, Zeus, era el padre, prohibió que Leto diera a luz en terra firma, o el continente, o cualquier isla del mar. Leto encontró la isla flotante de Delos, que no era el continente ni una isla real, y dio a luz allí. La isla estaba rodeada de cisnes. Como gesto de gratitud, Delos estaba sujeta con cuatro pilares. Más tarde la isla fue santificada a Apolo. Alternativamente, Hera secuestró a Ilitía, la diosa de los partos, para evitar que Leto diese a luz. Los demás dioses obligaron a Hera a dejarla ir. De cualquier forma, primero nació Artemisa y ésta ayudó a nacer a Apolo. Otra versión afirma que Artemisa nació un día antes que Apolo, en la isla de Ortigia, y que ayudó a Leto a cruzar el mar hasta Delos el día siguiente para dar a luz a Apolo.


Infancia
A los tres años, Artemisa pidió a su padre, Zeus, que le concediera virginidad perpetua. Éste accedió. Todos sus compañeros permanecieron vírgenes, y ella guardó su castidad muy celosamente.


Hombres

Acteón
En una ocasión, estaba Artemisa bañándose desnuda en el bosque cuando el cazador Acteón tropezó con ella. Se detuvo y se quedó mirándola, fascinado por su belleza arrebatadora. Cuando le vio, Artemisa le transformó en un ciervo y, disgustada por haber sido espiada, envió a sus propios sabuesos a que le mataran. Éstos le destrozaron. Alternativamente, Acteón alardeó de ser mejor cazador que Artemisa, y ésta le transformó en un venado que fue devorado por sus propios sabuesos.


Siproites
Un cretense, Siproites, vio a Artemisa bañándose desnuda y fue transformado por ella en una mujer. (La historia completa no se ha conservado en la obra de ningún mitógrafo, pero es mencionada brevemente por Antoninus Liberalis.)


Orión
Tras abandonar a Eos, Orión se convirtió en un seguidor de Artemisa. Ésta terminó por matarle, aunque las razones dadas varían:

Orión y Artemisa estaban prometidos. Su hermano, Apolo, no creía que fuese apropiado para ella casarse con un mortal. Apolo convenció a Orión a meterse en el agua y entonces desafió a Artemisa a que intentase acertar al punto apenas visible (en realidad, la cabeza de Orión) con una flecha desde la orilla. Ésta acertó, matándole.
Orión violó a una de las seguidoras de Artemisa. Ésta envió a Escorpio, un escorpión, a matarle, y ambos fueron situados entre las estrellas como constelaciones. Esta leyenda explica por qué la constelación de Escorpio aparece justo cuando Orión empieza a ponerse: el escorpión aún le persigue. El perro de Orión pasó a ser Sirius, la estrella perro.

Adonis
En algunas versiones de la historia de Adonis, Artemisa o Ares (su amante en esta historia) enviaban un jabalí a matarle. Esta versión es sospechosa porque implica que Artemisa mantuvo relaciones con Ares y, sin embargo, virtualmente todas las fuentes coinciden en que se mantuvo casta todo el tiempo.


Otras historias

Calisto
Artemisa mataba a cualquiera de sus compañeras que perdiese su virginidad, tales como Mera y Calisto. Esta última perdió su virginidad con Zeus, que se había presentado disfrazado como Artemisa. Enfurecida, la auténtica Artemisa la transformó en una osa. El hijo de Calisto, Aras, casi mató a su madre mientras cazaba, pero Zeus o Artemisa le detuvieron y subieron a ambos al cielo como la Osa Mayor y la Osa Menor.


Agamenón e Ifigenia
Artemisa castigó a Agamenón tras matar éste un ciervo sagrado en una arboleda sagrada y alardear de ser mejor cazador. En su camino a Troya para participar en la Guerra de Troya, los barcos de Agamenón quedaron de repente inmóviles al detener Artemisa el viento. Un oráculo llamado Calcas dijo a Agamenón que la única forma de apaciguar a Artemisa era sacrificar a Ifigenia, su hija. Según algunas versiones, así lo hizo, pero otras afirman que sacrificó un ciervo en su lugar y que Ifigenia fue llevada a Crimea a preparar otros para sacrificarlos a Artemisa.


Níobe
Níobe, la reina de Tebas y esposa de Anfión, alardeó de su superioridad sobre Leto porque había tenido catorce hijos (los Nióbides), siete varones y siete mujeres, mientras Leto había tenido sólo dos. Apolo mató a sus hijos mientras éstos practicaban atletismo, a pesar de sus súplicas, y Artemisa a sus hijas. Apolo y Artemisa usaron flechas envenenadas para matarlos, aunque según algunas versiones algunos de los Nióbides fueron perdonados (normalmente Cloris). Anfión, al ver a sus hijos muertos, se suicidó o fue asesinado por Apolo tras jurar venganza. Una desolada Níobe huyó al monte Sípilo en Asia Menor y se convirtió en piedra mientras lloraba, o se suicidó. Sus lágrimas formaron el río Aqueloo. Zeus había convertido a todos los habitantes de Tebas en piedra, por lo que nadie enterró a los Nióbides hasta el noveno día tras su muerte, cuando los propios dioses les dieron sepultura.


Taigete
Zeus persiguió a Taigete, una de las Pléyades, quien rezó a Artemisa. La diosa transformó a Taigete en una cierva, pero Zeus la violó cuando estaba inconsciente. Así concibió a Lacedemón, el mítico fundador de Esparta.


Oto y Efialtes
Oto y Efialtes eran dos gemelos gigantes que un momento dado quisieron tomar al asalto el monte Olimpo. Lograron secuestrar a Ares y encerrarlo en una vasija durante trece meses. Sólo fue liberado cuando Artemisa ofreció acostarse con Oto. Esto hizo que Efialtes sintiera envidia y ambos pelearon. Artemisa se transformó en una cierva y saltó entre los dos. Los Alóadas, para evitar que huyera, arrojaron sus lanzas y se mataron uno al otro.


Las Meleágridas
Tras la muerte de Meleagro, Artemisa convirtió a sus afligidas hijas, las Meleágridas, en pintadas.


Quione
Artemisa mató a Quione por su orgullo y vanidad.


Atalanta y Eneo
Artemisa salvó a la pequeña Atalanta de morir de frío tras haber sido abandonada por su padre en la cima de una montaña. Artemisa envió una osa a amamantar al bebé, quien fue luego criado por cazadores.

Entre otras aventuras, Atalanta participó en la cacería del jabalí de Calidón, que artemisa había enviado para destruir Calidón porque el rey Eneo se había olvidado de ella en los sacrificios de la cosecha.


Aradia
En la tradición wicca, Diana fue la madre de Aradia con Lucifer."

Ares - Mitología Griega

"En la mitología griega, Ares ("hombre", "varón", "conflicto") era el dios de la guerra, hijo de Zeus y Hera, y uno de los dioses olímpicos. Fue llamado Marte por los romanos. Cuando Halirrotio violó a Alcipe, la hija de Ares con Agraulo, Ares le mató, por lo que fue llevado a juicio: el primer juicio por asesinato de la historia. Fue absuelto. Entre sus compañeros estaban su hermana Eris, sus hijos Fobos y Deimos y Enio. Ares era acompañado de un séquito que incluía a Dolor, Pánico, Hambruna y Olvido. Aunque inmortal, era muy sensible al dolor y acudía corriendo a su padre, Zeus, cada vez que era herido. Fue adorado principalmente en Tracia.

Oto y Efialtes eran dos gemelos gigantes que un momento dado quisieron tomar al asalto el monte Olimpo. Lograron secuestrar a Ares y encerrarlo en una vasija durante trece meses. Sólo fue liberado cuando Artemisa ofreció acostarse con Oto. Esto hizo que Efialtes sintiera envidia y ambos pelearon. Artemisa se transformó en una cierva y saltó entre los dos. Los Alóadas, para evitar que huyera, arrojaron sus lanzas y se mataron uno al otro.

Ares dio a Hipólita el cinturón que luego le quitó Heracles.

Una noche, mientras mantenía relaciones sexuales con Afrodita, Ares puso a un joven llamado Alectrión a su puerta para que los guardase. Éste se quedó dormido y Helios, el sol, sorprendió a la pareja. Ares transformó a Alectrión en un gallo, que nunca se olvida de anunciar la llegada del sol por la mañana.

Durante la Guerra de Troya, Diómedes luchó con Héctor y vio a Ares luchando en el bando troyano. Diómedes pidió a sus soldados que se retirasen lentamente. Hera, la madre de Ares, vio la injerencia de éste y pidió permiso a Zeus, su padre, para alejar a Ares del campo de batalla. Hera animó a Diómedes a atacar a Ares y éste arrojó su lanza contra el dios. Atenea guió la lanza hasta el cuerpo de Ares, quien rugió de dolor y huyó al monte Olimpo, lo que obligó a los troyanos a retirarse.

En alguna versión de la historia de Adonis, Artemisa y Ares (su amante en ellas) enviaban un jabalí para matarle. Esta versión es sospechosa porque implicaría que Artemisa mantuvo relaciones con Ares y, sin embargo, virtualmente todas las fuentes coinciden en que se mantuvo casta todo el tiempo.

Aunque importante en la poesía y la mitología, Ares fue raramente objeto de adoración. E incluso entonces, era casi siempre venerado en conjunción con otros dioses: por ejemplo, compartía un templo con Afrodita en Tebas.

Ares Enialio era a veces usado como un epíteto para Ares. Resulta interesante que en las tablillas micénicas en lineal B aparezca un dios llamado Enialio, mientras ares parece ser un sustantivo corriente que significa "guerra". Sin embargo, en la época clásica Enialio había sido relegado al estatus de héroe (tal como aparece en La Ilíada) y Ares ascendido a dios. Enialio sobrevive como un título de culto sólo en algunos escenarios, notablemente en el juramento de los efebos en Atenas."

Apolo - Mitología Griega

"Apolo o Apolón es un dios en la mitología griega y romana, hijo de Zeus y Leto, y hermano gemelo de Artemisa (diosa de la caza). En épocas posteriores llegó a ser parcialmente confundido o equiparado con Helios, dios del sol, y similarmente su hermana fue equiparada con Selene, diosa de la luna en contextos religiosos. Pero Apolo y Helios/Sol permanecieron como seres bien separados en textos literarios y mitológicos. En la mitología etrusca era conocido como Aplu.

El culto a Apolo es antiquísimo y nació probablemente en el Asia Menor. En Grecia fue, después de Zeus, el dios más venerado: su poder se extendía a todas esferas de la naturaleza y de la vida humana, y aunque podía ejercer influencias nefastas, era por principio un dios protector, que producía el entusiasmo sereno y equilibrado.

Se consideraba que Apolo tenía dominio sobre las plagas, la luz, la curación, los colonos, la medicina, el tiro con arco, la poesía, las profecías, la danza, la razón, el intelectualismo, y era patrón defensor de rebaños y manadas. Apolo tenía un famoso oráculo en Creta y otros también notables en Clarus y Branchidae. Como dios de la curación religiosa, Apolo purificaba a aquellas personas culpables de asesinato u otros pecados graves.

Apolo era conocido como el jefe de las Musas (Musageta) y director de sus coro. Entre sus atributos se contaban: cisnes, lobos, delfines, arcos y flechas, una corona de laurel, la cítara (o lira) y el plectro. El trípode sacrificial es otro de sus atributos, representativo de sus poderes proféticos. Los Juegos Píticos se celebraban en su honor cada cuatro años en Delfos. Los himnos cantados a Apolo recibían el nombre de paeanos.

Como dios de la colonización, Apolo aconsejaba sobre las colonias, especialmente durante la época de mayor apogeo, del 750 al 550 adC. Ayudó a los colonos cretenses o arcadios a encontrar la ciudad de Troya.

Popularmente Apolo (es decir, en crítica literaria) representa la armonía, el orden y la razón, características que contrastaban con las de Dionisio, dios del vino, que popularmente representaba la emoción y el caos. El contraste entre los papeles de estos dioses queda reflejado en los adjetivos apolíneo y dionisíaco. Sin embargo, los griegos pensaban en las dos cualidades como complementarias: los dos dioses son hermanos, y cuando Apolo en el invierno se marchaba a la Hiperbórea dejaba el oráculo de Delfos a Dionisio.

El culto a Apolo fue introducido en Roma, seguramente en época de los Reyes, a través de los griegos de Cumas. Tenía su templo en el Campo de Marte. La mitología romana le hace hijo de Júpiter y Latona, y hermano gemelo de Diana.

Junto con Atenea, Apolo (bajo el nombre de Phevos) ha sido designado mascota de los Juegos Olímpicos de verano de 2004 en Atenas.


Apolo en el arte

Detalle de "Apolo y Diana" por Lucas Cranach el Viejo.En el arte se suele representar a Apolo como un hombre joven y guapo, con frecuencia con una lira o un arco en la mano.


Apelativos
Entre los epítetos que se aplicaban a Apolo están:

Febo ("brillante") y Liceo ("luminoso"), para Apolo en el contexto de dios del sol o de la luz.
Esminteo ("cazador de ratones") y Parnopio ("saltamontes"), como dios de las plagas y defensor contra ratas y langostas.
Delfinio ("delfín"), por su asociación con los delfines y también como fuente del topónimo Delfos.
Cirreo, por Cirria, localidad cercana de Delfos.
Arcageta ("director de la fundación") para las colonias.
Musageta ("jefe de las musas").
Pitio ("Pítico") de Delfos.
Timbreo por el templo que tenía en Timbra.
Apotropeo ("el que aparta el mal").
Ninfageta ("jefe de las ninfas").
Licio ("matador de lobos") y Nomios ("vagabundo"), como el dios pastoral de la ganadería.
Clario por el santuario de que tenía en Claros, Jonia. Otras fuentes afirman que este epíteto procede del dórico klaros, "asignación de tierra", por su supervisión sobre las ciudades y las colonias.
Cintio era otro epíteto, proveniente de su nacimiento en el monte Cinto de Delos.
Loxias ("oblícuo"), específicamente para Apolo como dios de la profecía, por los oráculos tan ambiguos.

Nacimiento
Cuando Hera descubrió que Leto estaba embarazada y que su marido, Zeus, era el padre, prohibió que Leto diera a luz en terra firma, o el continente, o cualquier isla del mar. Leto encontró la isla flotante de Delos, que no era el continente ni una isla real, y dio a luz allí. La isla estaba rodeada de cisnes. Como gesto de gratitud, Delos estaba sujeta con cuatro pilares. Más tarde la isla fue santificada a Apolo. Alternativamente, Hera secuestró a Ilitía, la diosa de los partos, para evitar que Leto diese a luz. Los demás dioses obligaron a Hera a dejarla ir. De cualquier forma, primero nació Artemisa y ésta ayudó a nacer a Apolo. Otra versión afirma que Artemisa nació un día antes que Apolo, en la isla de Ortigia, y que ayudó a Leto a cruzar el mar hasta Delos el día siguiente para dar a luz a Apolo.


Juventud
Siendo joven, Apolo mató al fiero dragón Pitón, que vivía en Delfos junto a la fuente de Castalia, pues (según algunas versiones) Pitón había intentado violar a Leto cuando ésta estaba embarazada de Apolo y Artemisa. Esta fuente era la que emitía los vapores causantes de que el Oráculo de Delfos hiciese sus profecías. Apolo mató a Pitón pero fue castigado por ello, ya que Pitón era un hijo de Gaia.


Apolo y Admeto
Como castigo, Apolo fue desterrado nueve años del Olimpo. Durante este tiempo trabajó como pastor o vaquero para el rey Admeto de Feras en Tesalia. Puesto que Admeto era bueno con Apolo, el dios le prometió que cuando le llegase la hora de morir, permitiría que otro tomase su lugar. Entonces Admeto se enamoró de Alcestis. Sin embargo el padre de ésta, el rey Pelías, sólo le daría su permiso para casarse si Admeto montaba un carro tirado por leones, jabalíes y otros animales salvajes. Apolo ayudó Admeto a superar esta prueba, y la pareja se casó. Cuando a Admeto le llegó la hora de morir, Alcestis decidió morir en su lugar. Heracles intervino y se permitió que ambos siguieran viviendo.

Cuando pasaron los nueve años, Apolo volvió disfrazado de delfín y llevó consigo a sacerdotes cretenses para ayudar a fundar su culto en Delfos. También bendijo a las sacerdotisas del oráculo de Delfos, haciendo de éste uno de los más famosos y certeros de Grecia. Apolo tenía otros oráculos, incluyendo los de Clarus y Branchidae.


Apolo durante la Guerra de Troya
Apolo disparó flechas infectadas con la peste en el campamento griego durante la Guerra de Troya.

Cuando Diomedes hirió a Eneas durante la Guerra de Troya, Apolo le rescató. Afrodita, su protectora madre, intentó rescatar a Eneas pero Diomedes la hirió también. Entonces Eneas fue envuelto por una nube creada por Apolo, quien le llevó a Pérgamo, un lugar sagrado de Troya. Artemisa curó allí a Eneas.


Níobe
Níobe, una reina de Tebas y esposa de Anfión, alardeó de su superioridad sobre Leto porque había tenido catorce hijos (los Nióbides), siete varones y siete mujeres, mientras Leto había tenido sólo dos. Apolo mató a sus hijos mientras éstos practicaban atletismo, a pesar de sus súplicas, y Artemisa a sus hijas. Apolo y Artemisa usaron flechas envenenadas para matarlos, aunque según algunas versiones algunos de los Nióbides fueron perdonados (normalmente Cloris). Anfión, al ver a sus hijos muertos, se suicidó o fue asesinado por Apolo tras jurar venganza. Una desolada Níobe huyó al monte Sípilo en Asia Menor y se convirtió en piedra mientras lloraba, o se suicidó. Sus lágrimas formaron el río Aqueloo. Zeus había convertido a todos los habitantes de Tebas en piedra, por lo que nadie enterró a los Nióbides hasta el noveno día tras su muerte, cuando los propios dioses les dieron sepultura.


Vida amorosa e hijos de Apolo

Relaciones heterosexuales

Dafne
Apolo persiguió a la ninfa Dafne, hija de Ladon. Su encaprichamiento estaba provocado por una flecha dorada que le había disparado Eros, quien estaba celoso porque Apolo había bromeado sobre sus habilidades como arquero. Eros también afirmaba que el canto de Apolo le molestaba. Dafne huía de Apolo porque Eros le había disparado a su vez una flecha con punta de plomo, y rezó al dios río Peneo pidiendo ayuda, y fue transformada en un árbol de laurel, que se consagró a Apolo.


Leucotoe
Apolo tuvo una aventura con una princesa mortal llamada Leucotoe, hija de Orcamo y hermana de Clitia. Leucotoe amó a Apolo, quien se había disfrazado como la madre de Leucotoe para lograr acceder a sus aposentos. Clitia, celosa de su hermana porque quería a Apolo para sí, contó a Orcamo la verdad, traicionando las confidencias y la confianza de su hermana. Enfurecido, Orcamo ordenó que Leucotoe fuese enterrada viva. Apolo se negó a perdonar a Clitia por traicionar a su amada, y una afligida Clitia se marchitó y lentamente murió. Apolo la transformó en una planta de incienso, o bien en un heliotropo o girasol, que sigue al sol cada día.


Marpesa
Marpesa fue secuestrada por Idas pero también fue amada por Apolo. Zeus la hizo escoger entre ambos.


Castalia
Castalia era una ninfa a quien Apolo amaba. Castalia huyó de él y se zambullió en la fuente que había en Delfos al pie de monte Parnaso, que desde entonces se llama fuente de Castalia. El agua de esta fuente era sagrada: se usaba para limpiar los templos de Delfos y también inspiraba a los poetas.


Cirene/Aristeo
Apolo tuvo con Cirene un hijo llamado Aristeo, que se convirtió en el dios patrón del ganado, los árboles frutales, la caza, la agricultura y la apicultura. También fue un héroe de la cultura que enseñó a la humanidad las técnicas de la ganadería lechera y el uso de redes y trampas en la caza, así como el cultivo de los olivos.


Hécuba
Con Hécuba, la esposa del rey Príamo de Troya, Apolo tuvo un hijo llamado Troilo. Un oráculo profetizó que Troya no sería derrotada siempre que Troilo llegase a cumplir los veinte años de vida. Troilo y su hermana Polixena cayeron en una emboscada y fueron asesinados por Aquiles.


Casandra
Apolo también se enamoró de Casandra, hija de Hécuba y Príamo, y hermanastra de Troilo. Apolo prometió a Casandra el don de la profecía para lograr seducirla, pero ella le rechazó después. Enfurecido, Apolo le concedió el don de conocer el futuro pero también la maldición de que nadie la creyera jamás.


Coronis
Coronis, hija de Flegias, rey de los Lapitas, fue otra de las amantes de Apolo. Embarazada de Asclepio, Coronis se enamoró de Isquis, hijo de Élato. Un cuervo informó a Apolo de esta aventura, y éste decidió enviar a su hermana Artemisa a matar a Coronis. Apolo rescató sin embargo al bebé y se lo dio al centauro Quirón para que lo criase. Flegias se enfureció e incendió el templo de Apolo en Delfos, por lo que Apolo le mató.


Relaciones homosexuales
Apolo, eternamente joven y sin barba, fue el que más amantes masculinos tuvo de todos los dioses griegos, como puede esperarse del que era dios de la palestra, el lugar donde los jóvenes se reunían para practicar atletismo, siempre desnudos. Muchos de los jóvenes amantes de Apolo murieron "accidentalmente", un reflejo de la función de estos mitos como parte de los ritos de pasaje, en los que el joven moría para renacer como un adulto.


Jacinto
Jacinto fue uno de sus amantes masculinos. Jacinto era un príncipe espartano, muy guapo y atlético. Ambos estaban practicando el lanzamiento de disco cuando Jacinto fue golpeado por uno, desviado de su trayectoria por Céfiro, que estaba celoso de Apolo y también amaba a Jacinto. Cuando Jacinto murió, Apolo creó la flor a partir de su sangre.


Acanto
Uno de sus otros romances fue con Acanto, el espíritu del árbol de acanto. Tras su muerte, fue transformado por Apolo en una hierba amante del sol y su afligida hermana, Acanta, fue convertida en jilguero por los demás dioses.


Cipariso
Otro amante masculino fue Cipariso, un descendiente de Heracles. Apolo dio al muchacho un ciervo domesticado como compañero, pero Cipariso lo mató accidentalmente con una jabalina cuando éste yacía dormido entre la maleza. Cipariso pidió a Apolo que hiciera que sus lágrimas cayesen para siempre. Apolo transformó al triste muchacho en un ciprés, del que se dice que es un árbol triste porque su savia forma gotitas como lágrimas en el tronco.


Apolo y el nacimiento de Hermes
Hermes nació en el monte Cileno en Arcadia. Esta historia se cuenta en el Himno a Hermes, atribuido dudosamente a Homero. Su madre, Maia, había quedado secretamente embarazada de una aventura amorosa con Zeus. Maia envolvió al infante en mantas pero Hermes escapó cuando ella dormía. Hermes corrió a Tesalia, donde Apolo estaba pastoreando su ganado. El infante Hermes robó varias de sus vacas y las llevó a una cueva en los bosques cercanos a Pilos, borrando sus huellas. En la cueva encontró una tortuga y la mató, vaciando entonces sus entrañas. Usó los intestinos de una de las vacas y el caparazón de la tortuga para hacer la primera lira. Apolo se quejó a Maia de que su hijo había robado su ganado, pero Hermes ya había vuelto a las mantas en las que ella le había dejado, por lo que Maia rehusó creer las afirmaciones de Apolo. Zeus intervino y dijo haber visto los hechos, y secundó a Apolo. Entonces Hermes empezó a tocar música en la lira que había inventado. Apolo, un dios de la música, se enamoró del instrumento y ofreció permitir el intercambio del ganado por la lira. Así, Apolo se convirtió en un maestro de la lira y Hermes inventó un tipo de instrumento musical con flautas llamado siringa.

Más tarde, Apolo cambió un caduceo por una siringa de Hermes.


Otras historias

Concursos musicales

Pan
En una ocasión Pan tuvo la audacia de comparar su música con la de Apolo, y de retar a éste, el dios de la lira, a una prueba de habilidad. Tmolo, el dios montaña, fue elegido árbitro. Pan sopló sus flautas, y con su rústica melodía dio gran satisfacción a él mismo y a su ferviente seguidor, Midas, que estaba presente. Entonces Apolo pulsó las cuerdas de su lira. Tmolo inmediatamente declaró vencedor a Apolo, y todos salvo Midas estuvieron de acuerdo. Éste disintió, y cuestionó la justicia del fallo. Apolo no quiso volver a sufrir tan depravado par de oídos, e hizo que se le convirtieran en orejas de burro.


Marsias
Marsias era un sátiro que desafió a Apolo a un concurso de música. Había encontrado un aulos en el suelo que había tirado Atenea tras inventarlo porque hacía que sus mejillas se hinchasen. Marsias perdió y fue desollado vivo en una cueva de Frigia por su hubris (orgullo desmedido) al desafiar a un dios. Su sangre derramada se convirtió en el río Marsias.


Apolo en la cultura contemporánea
Apolo apareció en un episodio de Star Trek, en el cual gobernaba su propio planeta e intentaba seducir a un miembro de la tripulación del Enterprise.
Apolo apareció en la serie de libro de K. A. Applegate, Eternia.

Historias menores
Cuando Zeus mató a Asclepio por resucitar a los muertos y violar el orden natural de las cosas, Apolo respondió matando a los Cíclopes. Éstos habían fabricado los rayos de Zeus, que éste había usado para matar al hijo de Apolo, Asclepio. Apolo también participó en un concurso de tocar la lira con su propio hijo, Ciniras, que se suicidó cuando perdió.
En La Odisea, Odiseo y su tripulación superviviente arribó a una isla santificada a Apolo, donde éste tenía un rebaño sagrado. Aunque Odiseo avisó a sus hombres de que no debían (como Tiresias le había dicho), éstos mataron y comieron algunas vacas, por lo que Apolo destruyó el barco y mató a todos los hombres salvo Odiseo.
Apolo mató a los Alóadas cuando éstos intentaban asaltar el Olimpo.
Apolo dio a Orestes, a través del Oráculo de Delfos, la orden de matar a su madre, Clitemnestra, y al amante de ésta, Egisto. Orestes fue ferozmente castigado por este crimen por las Erinias.
También se decía que Apolo cabalgaba a espaldas de un cisne al país de los Hiperbóreos durante los meses de invierno.
Apolo transformó a Cefiso en un monstruo marino."